Una fiesta, literalmente de batazos se vivió en Yankee Stadium. Yankees de Nueva York derrotó 20×9 a Cerveceros de Milwaukee con 16 imparables de los cuales nueve fueron cuadrangulares. En esta tarde histórica, Oswald Peraza tuvo su aporte.
Los fanáticos que hayan pagado un ticket para ver a los Bombarderos del Bronx la tarde del sábado todavía deben estar brincando de alegría. Por el contrario, los lupulosos ni siquiera se quedaron la mitad del choque y no hay reembolso.
La verdad es que los dirigidos por Aaron Boone fueron pésimos anfitriones. No tuvieron piedad siquiera con su ex compañero Néstor Cortés quien recibió la peor parte. Paul Goldschmidt, Cody Bellinger y Aaron Judge sacaron la bola de manera consecutiva y los tres al primer lanzamiento.
Pero eso sería todo en el primer episodio. Cortés pudo sacar dos outs, pero Austin Wells también se voló la barda entre el izquierdo y central. En el segundo capítulo Anthony Volpe desató toda su fuerza para el quinto jonrón colectivo a la cuenta de Néstor que no estuvo para nada »Nasty».
Jazz Chisholm Jr. se uniría a la fiesta de batazos, así como el capitán Judge, quien se fue para la calle dos veces más, una de ellas con las bases llenas.
La guinda al pastel la terminó poniendo un venezolano y es que no podía faltar uno si se trata de fiesta. Oswald Peraza entró como emergente en el séptimo y disparó bambinazo por el LF para escribir una nueva página en la historia de la franquicia.
A esos nueve batazos se tienen que sumar dos dobles, por lo que 11 de los 16 inatrapables de la tarde fueron extra bases. Se podría decir que al menos hoy no se extraña a Giancarlo Stanton, Juan Soto o Gleyber Torres,